Calle 13

Calle 13

En el vecindario de Calle 13, los últimos siempre son los primeros.

Así ha sido desde que su álbum de estreno, “Calle 13”, sacudiera al género de la música urbana en el 2005. El éxito de esa producción sería tal, que pronto el reconocimiento se desbordaría más allá de las costas nativas de este dúo de hermanos oriundos de la isla de Puerto Rico: René Pérez Joglar, el Residente, y Eduardo José Cabra Martínez, el Visitante.

Trasplantados a las Américas con su segundo disco, “Residente o Visitante” (2007), se internacionalizó el sonido. Legendarios ritmos populares como el tango y la cumbia colombiana se vieron revigorizados y electrizados al mezclarse con el eco de las calles caribeñas. Pero, aunque variara la música de las canciones, en cada disco la crítica mordaz, el comentario incisivo y la opinión franca fueron constantes. Igual su particular humor negro, el dominio de la cultura popular y una picardía que amenazaba con incomodar en cualquier momento.

En su nueva producción discográfica, “Los de atrás vienen conmigo”, pautado su lanzamiento para octubre del 2008, Calle 13 no decepciona: los artistas plantan una vez más la bandera de la creatividad, del atrevimiento y del desafío como tan sólo ellos saben hacer. Y se acompañan de grandes figuras de la música popular latina: Rubén Blades, o el “Bob Dylan latino”, como lo llama Residente; el cantautor y músico colombiano Juanes; y el que muchos consideran es el grupo de rock supremo en español, Café Tacvba.

La colaboración entre Café Tacvba y Calle 13 se manifiesta en un primer sencillo, ‘No hay nadie como tú’, que de nuevo quebranta preconcepciones. En el mundo, dice Calle 13, hay mentiras y falsedades, hechos, verdades y casualidades. Pero nada, nada hay, podría decirse, como las composiciones de este disco de 16 cortes, que incluyen introducción, interludios, 12 temas originales y conclusión.

“Los de atrás vienen conmigo” entonces no dará tregua: estará disponible en una versión apta para todo público, pero no por ello menos irreverente, y una versión explícita.

La lengua provocadora de René-Residente volverá a ganarle críticos. Él, sin embargo, no se amedrenta y escribe lo que siente, ya sea sobre barrios marginales, como en el tema ‘La Perla’, o sobre la falta de honestidad en aquellos jóvenes que reniegan de su latinidad en ‘Gringo Latin Funk’. Incluso el mundo del reggaetón, en el que más de una vez se ha ubicado – erróneamente – a Calle 13, también es fustigado por el dúo ante la hipocresía que Residente y Visitante consideran predomina en el género.

“Cuando empezamos a trabajar una composición, es porque va a ir”, afirma Residente. “Cada tema tiene una dirección. Es como una película. Nunca eliminamos temas. Lo que le digo a todo el mundo es que, esto no es como una fábrica de bombones, en la que hicimos 25 amarillos y quitamos dos”.

El proceso creativo de “Los de atrás vienen conmigo” desembocó en nuevas influencias mu sicales que atraían a esta pareja de colaboradores. Ritmos de diversos rincones del mundo aparecen de manera insospechada dentro del universo urbano de Calle 13.

“Hay algo bien chévere en este disco, y es que exportamos e importamos música”, considera Residente. “Agarramos música del mundo y la regamos por Latinoamérica y por Puerto Rico. Y la música de Puerto Rico, la llevamos a Europa y al resto del mundo”.

Llevan un mensaje claro: que Calle 13 sigue evolucionando y revolucionando.

“Este disco marca otro punto de vista. Es el principio de lo que va a ser Calle 13 en el futuro”, analiza Visitante. “Se tomaron elementos de otros lugares, como la música de la región de los Balcanes y el candombe en la Argentina, que tiene la clave y una influencia medio samba. Es un ritmo afro que abarca a toda Latinoamérica”.

Latinoamérica y mucho más ha abarcado Calle 13 durante su corta trayectoria, en la cual sus integrantes se han llevado cinco premios Latin GRAMMY. Algo que nunca imaginaron cuando crecían en una urbanización del área de Trujillo Alto en Puerto Rico. Ahí, Eduardo visitaba a su hermano de crianza René en la Calle 13, y se identificaba como Visitante para tener acceso de entrada. René, por su parte, se identificaba como Residente.

Eduardo, oriundo de Santurce, visitó la música desde temprana edad. A los seis años, se educó en el método de aprendizaje musical Suzuki, y luego tomó clases de piano con José Acevedo, reconocido maestro en su tierra. Continuó estudios en el Conservatorio de Música y en la Escuela Manolo Acosta, donde aprendió a tocar saxofón y flauta. Se enseñó a sí mismo la guitarra clásica, y encontró en la computadora nuevas vías de expresión rítmica. Aunque cursó bachillerato en contabilidad y sistemas de información en la Universidad de Puerto Rico, su verdadera pasión la ejerció a través de la producción y composición de música.

René, natural de Hato Rey, también residió desde pequeño en las artes ya que, como hijo de actriz, Flor Joglar, se adentró en la literatura. Estudió cinco años en la Escuela de Artes Plásticas de Puerto Rico, y tres más de animación en el reconocido Savannah College of Art and Design, en Georgia. Además de componer, hizo videos y se involucró en distintas facetas de las artes plásticas.

¿Su meta para Calle 13 hoy?

“Me gustaría comunicarme con más gente del mundo, sin importar idiomas”, reflexiona René. “No sé cómo, pero sé que lo vamos a lograr”.