Hillsong Buenos Aires: una iglesia con un nivel de producción a la altura de espectáculos internacionales.

Una iglesia con un nivel de producción a la altura de espectáculos internacionales. 

"Yo soy usuario de Shure desde siempre y la mayoría de las veces que encaro un proyecto nuevo, puedo encontrar en alguno de los productos de la marca la herramienta que preciso para llevar a cabo exitosamente la tarea que me planteo."

Esteban Grillo, production manager para Hillsong Latin America  

Necesidades del Cliente

Hace 33 años nació en Australia Hillsong Church, la iglesia que pone una sola condición para ser parte de ella: “Vení tal como sos”, el resto, la transformación, la hace Dios. Así lo asegura Esteban Grillo, production manager para Latinoamérica.

En la actualidad la iglesia cuenta con 15 sedes en todo el mundo: Australia, Amsterdam, Barcelona, Buenos Aires, Copenhague, Francia, Alemania, Kiev, Londres, Los Angeles, Moscú, Nueva York, Phoenix, Sudáfrica, Estocolmo, Zúrich y próximamente Sao Paulo, son los lugares en los que Hillsong convoca grandes multitudes para realizar sus reuniones que, a nivel de producción, están mas cerca de un show de clase mundial que de una iglesia tradicional. Allí el público se sumerge en una fiesta de música, baile y luces al mejor estilo de un concierto internacional.

Particularmente en Buenos Aires, la iglesia comenzó a operar desde noviembre de 2015 con dos encuentros en noviembre y dos en diciembre. Desde enero de 2016 las reuniones vienen efectuándose de forma regular cada domingo.

La sede de Hillsong Buenos Aires es el Teatro Vorterix, una de las salas de conciertos más reconocidas de la Argentina. “Este espacio representó un reto con relación a la ingeniería de audio, pues si bien ofrece las condiciones de accesibilidad y capacidad que se ajustan a las necesidades de Hillsong Buenos Aires, fue un desafío mantener el estándar que tenemos a nivel global con los medios con los que contamos localmente, aunque hoy día podemos ver que hemos optimizado los recursos hasta el máximo y en ocho meses hemos alcanzado el objetivo que nos trazamos a principios de año”, manifiesta  Grillo.

Cada domingo Esteban Grillo y su equipo de producción se enfrentan al desafío de mantener un muy elevado nivel de producción cumpliendo con estrictos horarios para no dejar ni un solo detalle de cada presentación al azar. Aunque los tres encuentros del día se hacen entre las cuatro de la tarde y las diez de la noche, el grupo de producción comienza los preparativos el día anterior y continúan a las 8:45 en la mañana del domingo. 

Solución

Luego de evaluar diversas opciones en lo que se refiere a marcas y modelos de backline, transductores y RF, entre otros, y de intercambiar ideas con sus colegas en Australia (Steve Le Roux y Reid Wall), llegaron a montar un equipamiento que hoy en día ofrece máxima calidad y el 100% del rendimiento que necesitan.

En este caso no se trata solo de instrumentos musicales y vocalistas, también hay oradores y cada uno de ellos tiene particularidades, por lo que fue necesario analizar el estilo de cada uno a la hora de elegir la mejor opción de microfonía.

Por ejemplo, Chris Méndez, lead pastor de Hillsong en Latinoamérica, en muchas oportunidades aleja el micrófono de la boca y mueve bastante las manos. “Por ello utilizamos un headset con un ULXD1 para el momento central del mensaje; cuando sube nuevamente la banda, el headset no rinde de la misma forma, por lo que Chris toma un micrófono de mano. “Luego de analizar varias opciones, me decidí por el Shure KSM9. Un micrófono condensador me ha dado un mejor resultado que uno dinámico y la cápsula KSM9 tiene un audio increíblemente claro y natural. Elegí esta cápsula y no el KSM9HS porque utilizo el patrón polar cardioide que me ha dado mejor resultado que el supercardioide”, explica el ingeniero Grillo.

Luego se utiliza un BETA87A y un BETA58A que alternan según las características del orador que suba al escenario.

Con respecto a los micrófonos vocales de la banda, hoy en día se utilizan micrófonos Beta58. Según describe el ingeniero, “probé utilizar KSM9 para los vocales principales y a pesar de que el ruido en el escenario es extremadamente bajo, ya que no tenemos equipos de guitarra en el escenario sino que están en el backstage en cases parcialmente insonorizados, y usamos un drumshield en la batería, tenía igualmente demasiado ruido ambiente en esos micrófonos, por lo que hice un cambio y puse todos Beta58A y realmente el resultado que estoy obteniendo con estos micrófonos es buenísimo, como el que obtuve toda la vida”.

Con relación al sistema de RF, luego de un extenso análisis de marcas y modelos, se decidieron por el sistema ULXDQ, que presenta algunas ventajas que el ingeniero consideró importantes:

  • Permite el uso de baterías recargables y los docks dobles de carga, donde cada músico puede dejar cargando su micrófono y su pack de IEM con la ventaja de que al poner el micrófono encendido en el dock de carga automáticamente se pone en modo stand by, y de la misma forma se activa al retirarlo. De esta manera fue posible reducir a cero el riesgo de que suban al escenario micrófonos apagados.
  • La base cuádruple permite en solo dos unidades de rack controlar ocho canales UHF diferentes.
  •  Son digitales, por lo que en un ancho de banda mucho más estrecho es posible asignar varios canales RF diferentes.
  • Tienen conexión con protocolo Dante, lo que permite generar una red que no solo controla los parámetros de RF sino que transmite el audio digital de ocho micrófonos por un solo cable cat6, de modo que en la misma red que está centralizada en dos switch CiscoSG200 (sistema redundante) se tiene el control de todo el RF y el audio digital. Esto ahorra ocho conversores y preamplificadores de las consolas.

En el diseño de sonido se decidió utilizar cuatro monitores en una línea al borde del escenario sin usar side fills ni drum fill. Los monitores en línea se abren sólo cuando sube un orador al escenario. Toda la banda y los vocalistas utilizan sistema de monitoreo intraural.

Luego de analizar las opciones disponibles, los ingenieros determinaron que el sistema que mejor se adaptaba a sus necesidades era el Shure PSM1000 para todos los vocales y guitarras y Shure P9HW para posiciones con menos movimiento como Batería, Bajo y Teclados. Los ocho sistemas Shure PSM1000 están conectador al switch Cisco SG200, sumándolos así a la red de RF que se controla a través del wireless Workbench 6. “De esta forma intercalamos un router wifi y controlamos todo nuestro sistema RF desde una MacBook Air o desde cualquier iPad o iPhone con la aplicación Shure Plus. Esto es increíblemente cómodo y practico”, remarca Grillo.

Finalmente, el set de micrófonos que se utilizan en el escenario son, en su mayoría, micrófonos Shure:

  • Kick in: Beta91A
  • SN Top: SM57
  • SN Bottom: SM81
  • Hat: SM81
  • OH: VP88

Los micrófonos de las guitarras que eligió el ingeniero para los cases son SM57, “probamos BETA57 y también probamos otra marca y no hubo nada que nos diera el resultado del legendario SM57”, asegura. Para completar el diseño de audio se dispuso en el escenario un micrófono vocal con cable BETA58, utilizado por el director musical únicamente para comunicación interna.

Resultados

Ante la pregunta de ¿por qué elige Shure para todos sus proyectos? Esteban Grillo rememora su historia:

“Yo soy usuario de Shure desde siempre y la mayoría de las veces que encaro un proyecto nuevo, puedo encontrar en alguno de los productos de la marca la herramienta que preciso para llevar a cabo exitosamente la tarea que me planteo. Por otro lado, Shure tiene una fuerte presencia en la región, es la marca de micrófonos que mas abunda en las compañías de audio profesional en Buenos Aires. Los resultados que siempre he obtenido con la marca han sido excelentes, nunca tuve problemas con ningún micrófono. De hecho, he girado con artistas seculares (fuera del entorno de la iglesia) que tenían contratos de endorsement  con otras marcas y, en oportunidades, lamenté el hecho de no poder utilizar un micrófono Shure”.

Cada domingo asisten multitudes a Hillsong Buenos Aires y todas ellas viven una experiencia única sólo comparable con un concierto de estrellas internacionales.

Detrás de la escena hay un equipo de producción de más de 50 personas que hacen un trabajo arduo y excelente, cuidando hasta el más mínimo detalle, creando cada domingo un entorno donde cada persona que asiste pueda vivir una experiencia única, conectar con Dios y solo tenga que ocuparse de disfrutar y permitir que su vida sea transformada.