LOS RITMOS DE OAXACA SE ESCUCHARON MEJOR CON LOS MICRÓFONOS SHURE

Más de once mil personas pudieron escuchar perfectamente los versos y las bandas de las ocho delegaciones de Oaxaca que se presentaron en las Fiestas de los Lunes del Cerro, evento principal del mes de la Guelaguetza.

A los ojos del público se mezclan perfectamente colores, luces, vestidos, frutas, bordados, flores, versos, danzas y sonidos. Detrás del escenario, Valentín Olivera se encuentra operando el sistema de audio, moviendo botones, conectando y desconectando el cableado, distribuyendo y ecualizando el sonido, tomando importantes decisiones técnicas para que la música en vivo fluya y envuelva a todos y cada uno de los asistentes.

“En este evento son muchos los retos que se nos presentan relacionados con el sonido. Uno de ellos es el auditorio de la Guelaguetza, su acústica es muy compleja y a raíz de las renovaciones que se llevaron a cabo recientemente, se le instaló como techo una velaria que hace que aumente el efecto reverb y, por los niveles de presión que usamos, hay mucha reflexión del sonido”, explica Valentín, ingeniero de audio y soporte técnico para diversas empresas en Oaxaca.

Durante el espectáculo, que dura entre cuatro y cinco horas continuas, se presentan las delegaciones auténticas de las ocho regiones del estado de Oaxaca, y en cada presentación se exhiben versos, música y danza, autóctonas. Algunas de las delegaciones traen consigo su propia banda musical, otras acuden a una banda que la organización del evento pone a disposición de los participantes.

En ese sentido, tal y como lo señala Olivera, “por sus particularidades, este certamen no pasa por una fase de ensayo o preproducción. No hay tiempo para hacer chequeos de sonido ni probar cada banda y, algunas veces, los músicos que intervienen no son profesionales”.

SOLUCIONES

Al analizar los retos que representaba este evento, el ingeniero no dudó en elegir como proveedor principal de microfonía a Shure. “Requeríamos una respuesta rápida y confiable del equipo técnico. Era necesario que no hubiera que ecualizar demasiado entre banda y banda, por lo que la óptima respuesta de los equipos de Shure nos daba la seguridad y la calidad que estábamos buscando”, comenta Valentín.

Para el certamen fue necesario utilizar 45 micrófonos, diez de ellos dedicados de forma exclusiva a la banda dispuesta por la organización. Tal y como lo describe Olivera, en el diseño de sonido se utilizaron diversos tipos y referencias de micrófonos; entre ellos el BETA®52A, que, gracias a su diseño supercardioide ofrece el máximo aislamiento con relación a otros sonidos del escenario, por lo que son equipos ideales para el bombo, la tambora o instrumentos de percusión grave. También se utilizaron micrófonos SM57 que son muy versátiles y aceptan niveles de presión sonora muy elevados, ideales para tambores, timbales, guitarras eléctricas y percusión. Se incluyeron además SM58®, un equipo legendario y el más utilizado cuando se trata de interpretación vocal, y SM137, un micrófono con respuesta plana, con un diafragma muy delgado que ayuda a reproducir el sonido de forma natural en actuaciones acústicas o que precisen de altos niveles de volumen.

“En ocasiones, en un instrumento muy débil, hicimos un cambio por un micro de condensador”, aclara el ingeniero; se refiere al KSM137, este es un micrófono de condensador de gama alta, que ofrece un sonido suave y natural. Por su filtro de bajas frecuencias es ideal para piano, coro, orquesta, instrumentos de cuerda o guitarra acústica.

RESULTADOS

Se escucha acercarse al centro del escenario, donde le espera un micrófono abierto, los pasos de un hombre elegantemente vestido. Retumba con ritmo ese eco particular que hace el taconeo en medio del silencio. Toma la palabra y eleva un verso: “Y por eso les vengo a decir / que acabamos de llegar / medio viaje fue subir / medio viaje bajar. / La montaña atravesamos / y la friega fue inclemente. / Pero ¿qué tal? Ya llegamos / ¡Tuxtepec está presente!”

Un emotivo grito al unísono, elevado por público, sirve como antesala para el final del discurso: “Sí señores, yo soy Tuxtepec / y les digo a mis hermanos de las otras regiones / hoy que juntos laten nuestros corazones / mostremos al mundo con marcado empeño / el orgullo nuestro de ser oaxaqueños”.

El sonido brillante de un platillo, el retumbar de un bombo que se siente golpear en el pecho y la potencia característica de las trompetas, los saxofones y los trombones, rompen el silencio con una chirimía explosiva y dejan claro que la fiesta comenzó.

El público rompe en ovaciones mientras arriban al escenario, una a una, las mujeres encargadas de dar una muestra de la danza “flor de piña”, típica de Tuxtepec. Siete regiones más pasarán por el auditorio para dar una probada de su folclor en Las Fiestas de los Lunes del Cerro, el evento más importante del mes de la Guelaguetza. La celebración de la hermandad de los pueblos oaxaqueños este año cumple su edición número 84.